Desde 1996…

La Botica es un lugar en el que en otro tiempo, se regentó la antigua botica del pueblo y en el que hoy es posible sentarse a comer con la magia de una construcción rehabilitada, que al igual que el palacio de Jadraza, data del lejano siglo XVI, época de auge de las almadrabas del duque de Medina Sidonia.   Con su forma abovedada, La Botica confortaba la guardia del duquey al personal que en aquellos años acudía de todo el reino a trabajar o subsistir gracias a las prósperas almadrabas. Un arte milenario del que hace mención Miguel de Cervantes, en su novela “La Ilustre Fregona” y que aún hoy se conserva en la zona para deleite de los paladares más exigentes.